Los bancos notifican al fisco, quien tiene la autoridad para solicitar información, y de no recibirla podrá reclamar pago de ISR, multas o recargos.

En los últimos días se ha reportado que, a partir de este año el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cobrará un impuesto a aquellos depósitos que se realicen en efectivo y que sean por 15,000 pesos o más; sin embargo, esta información es falsa, pero lo que sí es cierto es que el fisco vigila estos depósitos.

Este impuesto, añadió, servía de cierta manera para que la autoridad fiscal combatiera la alta informalidad que existe en el país pero, en la reforma fiscal del 2014, el IDE fue eliminado y en su lugar el SAT implementó otros métodos de fiscalización.

De esta manera, desde hace siete años el sistema financiero está obligado a dar aviso, de manera anual, a la autoridad fiscal por aquellos depósitos que excedan 15,000 pesos.

Cuando el monto mensual acumulado excede de 15,000 pesos el banco tiene que informar, pero es una obligación de la institución financiera respecto de los contribuyentes que realicen o hagan estos depósitos en efectivo a su nombre, comentó la contadora.

La información que los bancos pasan al SAT debe ser entregada a más tardar el 15 de febrero de cada año.

Si un contribuyente recibe un depósito en efectivo que rebase los 15,000 pesos, al ser avisado el SAT por la banca podrá solicitarle al contribuyente que le aclaré el origen de ese dinero en efectivo ya que la autoridad supondrá que es un ingreso por el cual no se ha pagado el Impuesto sobre la Renta (ISR) correspondiente.

Si el contribuyente no logra aclarar el origen de ese dinero, el fisco le podrá reclamar el pago del ISR por el monto, así como actualizaciones, recargos y, en algunos casos, multas.

Para evitar este tipo de problemas, eviten prestar sus tarjetas de débito ya que muchas veces las llamadas discrepancias fiscales se originan por depósitos en efectivo que se hacen por prestar el plástico.

Si no se aclara, el SAT tomará en cuenta la actividad por la que el contribuyente está dado de alta para cobrarle el ISR, actualizaciones, recargos y multas correspondientes.

Además, en vez de hacer depósitos el efectivo se realicen transferencias bancarias, se cuide cómo se documentan los ingresos y que todo ingreso sea informado cuando se presenten las declaraciones.