La Presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que a partir de 2026 ya no serán deducibles de impuestos las aportaciones que realizan los bancos al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), recursos destinados a cubrir la deuda heredada del Fobaproa.

La medida formará parte del proyecto de Ley de Ingresos de la Federación 2026 y, según estimaciones expuestas por la propia Mandataria, implicaría alrededor de 10 mil millones de pesos adicionales para las finanzas públicas.

  • Aportaciones bancarias al IPAB Deducibles del impuesto sobre la renta que pagan las instituciones financieras.
  • No deducibles; las aportaciones no podrán disminuir la base gravable.
  • Recaudación estimada  Sin monto incremental asociado a esta deducción.         
  • Ingresos adicionales aproximados por 10 mil millones de pesos.
  • Soporte legal      Régimen vigente que permite deducibilidad de ciertos pagos y aportes. Inclusión del cambio en el Paquete Económico 2026 (Ley de Ingresos de la Federación).

El Fobaproa, creado en 1990, absorbió pasivos bancarios tras la crisis de 1994-1995 y los convirtió en deuda pública. En 1999, sus obligaciones y funciones se trasladaron al IPAB, que hoy protege los depósitos bancarios y administra el servicio de esa deuda mediante aportaciones del sector financiero, impuestos y emisiones de bonos.

La Presidencia sostuvo que, por razones de justicia fiscal, no debe permitirse que las aportaciones de los bancos a ese fideicomiso se resten de impuestos. El mensaje político fue directo: la mayor parte del costo la cubre la población con sus contribuciones, por lo que no es consistente que la porción que sí aporta la banca se deduzca del ISR.

Se trata de un anuncio de política pública realizado en conferencia matutina y que se canalizaría mediante el Paquete Económico 2026

La Secretaría de Hacienda, a través de su titular Edgar Amador, expondrá detalles técnicos y alcances normativos en una presentación posterior.

Impacto en la carga fiscal de la banca: al no poder deducir las aportaciones, la tasa efectiva de impuestos podría incrementarse para algunas instituciones, dependiendo de su perfil de ingresos, reservas y estrategias de planeación fiscal.

Ingresos públicos adicionales: la eliminación de la deducción agregaría recursos fiscales no etiquetados, útiles para aliviar presiones del gasto o reducir necesidades de endeudamiento.

Señal regulatoria: el cambio envía un mensaje de reequilibrio en el costo de la deuda del rescate bancario; la discusión se moverá hacia los efectos en competencia, márgenes y traslado a clientes.