El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que no aplicará nuevos impuestos al aguinaldo en 2026, desmintiendo así los rumores que circularon en redes sociales durante los últimos días. La aclaración se difundió a través de una publicación de Infodemia Mx, plataforma del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, que se encarga de combatir la desinformación.
El organismo recaudador no emitió un comunicado propio, pero compartió la publicación de Infodemia Mx donde se confirma que no existe ningún cambio en la legislación fiscal ni se ha propuesto un nuevo impuesto sobre los aguinaldos. El aguinaldo ha sido considerado un ingreso gravable desde 1981, cuando se creó la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), aunque una parte de él está exenta del pago de impuestos.
De acuerdo con la Ley del ISR, los trabajadores tienen derecho a una exención equivalente a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA), que actualmente representan $3,394.20 pesos. Solo la cantidad que exceda ese límite está sujeta al pago de ISR.
Para los trabajadores con mayores ingresos, el impuesto sobre el aguinaldo puede representar un aumento temporal en el ISR mensual. Ríos Hernández ejemplificó el cálculo de la siguiente forma:
| Salario mensual | Aguinaldo recibido | ISR sin aguinaldo | IRS con aguinaldo | Diferencia de impuesto |
| $12,000 | $6,000 | $1,033 | $1,482 | $449 |
Esto significa que, en trabajadores con ingresos medios o altos, el aguinaldo incrementa temporalmente el impuesto retenido en el mes de pago, pero no representa un nuevo gravamen ni una carga adicional permanente.
El SAT pidió a la ciudadanía verificar la información antes de compartirla y consultar siempre fuentes oficiales. Recalcó que la determinación del ISR sobre el aguinaldo no es nueva ni implica una reforma fiscal. La exención de 30 UMA y la mecánica de cálculo se mantienen exactamente igual que en años anteriores.
Con esta aclaración, el organismo busca frenar la desinformación viral en redes sociales que aseguraba falsamente la creación de un nuevo impuesto a las prestaciones laborales de fin de año.