El esquema de outsourcing, también conocido como de tercerización, permite que una empresa contrate a empleados que pueden realizar actividades para otra, lo cual está regulado por la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Este tipo de contratación no afecta los derechos de los trabajadores, que deben tener los mismos beneficios que cuando son contratados directamente por una empresa.
En caso de que la empresa para la que estás laborando no cumpla con estos beneficios, puede que no sea legal, así que revísalo.
Esta figura, si bien está regulada por la ley, ha sido aprovechada por empresas para reducir o simular los beneficios de sus trabajadores, o evadir impuestos.
Si trabajas para una empresa pero tu contrato no lo firma dicha empresa, sino otra, es posible que estés laborando bajo el esquema de outsourcing o subcontratación laboral.
En ese caso, tienes derecho a las prestaciones básicas que ofrece la ley, entre ellas: contrato escrito, antigüedad, seguridad social, aguinaldo, Afore, Infonavit, vacaciones y prima vacacional.